EL CRITICÓFILO (DIEGO CABEZAS CHACÓN)

Holi.

Hoy tengo ganas de hablaros sobre la que es considerada (junto a la posteriormente realizada, dos años después, por el mismo director, llamada Manhattan) la mejor película del renombrado realizador Woody Allen.
Efectivamente; estoy hablando de Annie Hall.

Esta maravilla del séptimo arte comienza con Alvy Singer; un neurótico cuarentón, cuya vida amorosa se resume en los dos divorcios por los que ha pasado, relatando la rutina y las idiosincrasias de la, ya rota, relación amorosa que mantuvo con, la que él creía ser su alma gemela, Annie Hall.

 Contando con un espectacular reparto, encabezado por Diane Keaton y el propio Woody Allen, y un asombroso guión que hacen a esta película merecedora de las cuatro estatuillas que le fueron otorgadas, esta interesante reflexión del amor enfocada de forma satírica la adoré por completo desde la primera vez que la vi, debido a la forma en la que te hablan sobre el amor y sobre los complejos que la gente tiene al afrontar una relación con otra persona.

Esta película tiene un gran parecido a la anteriormente nombrada Manhattan (1979), pues ambas tratan sobre lo difícil que les resulta a las personas enfrentarse al amor y a mantener una relación amorosa con otra persona, y te hablan sobre que de cuando amor se trata uno no debe pararse a pensar, sino actuar y buscar la felicidad.

RESUMEN: Una deliciosa comedia que te abre los ojos sobre lo que en realidad significa el amor y porque los seres humanos lo perseguimos de tal forma que nos hace disfrutar a la vez que sufrir.

SE LA RECOMIENDO A: Los amantes de la sátira y de la inexpresiva cara de Woody Allen.